No quiero convertirme en un defensor de la gente o las empresas anti-gay. Nada más lejos de mi parecer, y lo digo como gay. Pero, algunas noticias son un poco extrañas si realmente las miramos desde la "objetividad". Aunque ser objetivo nunca es fácil. Pero lo voy a intentar.
La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos descartó la apelación de un estudio de fotografía comercial que había rehusado tomar fotos de una pareja gay y dijo que tendría que hacerlo y usar sus talentos para comunicar un mensaje con el que está en desacuerdo “como precio por la ciudadanía”. Tal cual es el párrafo que publican en voanoticias.com
El Estudio Fotográfico, sito en Nuevo México, Estados Unidos, fué acusado de discriminación al negarse a
realizar el reportaje de fotos para la boda de dos chicas, alegando a su favor que esto violaría sus creencias religiosas.
El caso ha tardado ocho años en resolverse. Lo que ocurrió es que una de las novias mandó un correo electrónico solicitando los servicios de este Estudio de Fotografía, y los dueños contestaron que no lo harían por motivos religiosos. Entonces la novia, siguió buscando, y encontró otro Estudio que aceptó el trabajo, y además más barato.
Después de la boda, la novia se lo pensó, y mandó una queja a la Comisión de Derechos Humanos de su Estado, queja que prosperó, y finalmente se puso una multa al Estudio de Fotografía que se había negado a realizar el trabajo. Discusiones sobre la famosa Primera Enmienda estadounidense que protege la libertad de expresión y sobre la Ley anti-discriminación, hicieron vencer la segunda hipótesis, y el Estudio ha perdido la batalla.

Sinceramente, me pregunto yo, ¿contrataria para realizar las fotografías de mi boda a una empresa que está encontra de las bodas gay? Yo no. Pero, ¿me daría igual o lucharía para que se multara por homofobia a esa empresa?
Pienso que el dinero gay existe, y es igual de bueno o de malo que el resto del dinero. El boca a boca es
lo más importante, y en mi zona, si me ocurriera eso con un fotógrafo, aseguro que perdería él más clientes que ganaría por una acción así.
Porque mi dinero se lo ofrezco a quien me respete. Entonces, creo que cada uno tiene que tener libertad de trabajar para quién quiera. Eso sí, luego seremos los consumidores quienes decidamos si a esa empresa le damos "de comer o no".
Ya se que esto no es lo "que se lleva" en la lucha por la visibilidad LGTBI, pero considero que es más práctico y mucho mas realista. Además, mi opinión es mía, y tampoco pasa nada por no seguir las "normas gais". ¿O no?
¡No seáis muy malos en vuestros comentarios, por favor!
© 2014 - 2026 Development by Clara Díaz Fonticoba. All Rights Reserved.
